miércoles, 8 de febrero de 2017

Goyas 2017

La gala del pasado sábado no va a quedar en la memoria de nadie, eso está claro, bueno igual sí queda en la memoria de Televisión Española y en la de los que encarguen la realización de la gala para que no vuelvan a contar con Juan Luis Iborra –ni con Dani Rovira-.

El director de la gala ha hecho de la misma una mezcla explosiva, ha querido –o intentado- ser novedoso y ha caído en lo casposo y antiguo como lo es el hecho de volver a incluir orquesta en directo. No solo se ha conformado con eso sino que ha tenido la ‘’brillante’’ idea de suprimir el inicio impactante de otros años –inicio musical- por unas notas musicales de la orquesta –sinfónica-. Todo muy lógico y muy actual.

Para paliar un poco el inicio tan light, pensaba Iborra que el monológo de Dani Rovira serviría para dar  un comienzo a lo grande a la noche de los premios, pero no: Dani Rovira es lo que es, es bueno para dos minutos pero no para diez. Y ahí estaba Rovira, con nuevo look –las entradas del pelo en aumento es lo que tienen- intentando evitar el inminente fracaso, y no fue absoluto porque hubo –menos mal- alguna crítica al Gobierno pero la eterna manía de elogiar las películas nominadas sobra…y mucho.

Menos mal que el primer premio de la noche fue para la dirección novel, porque sino mas de uno se hubiera dormido a base de escuchar tantos agradecimientos vacios y planos…Ahí estaba el entusiasmado de Raul Arévalo –que acudió a la cita con su nueva novia, la de este año- agradeciendo el premio a mejor director novel por ‘’Tarde para la ira’’.

La noche, a partir de ahí, parecía prometer. Error. No hubo sorpresas. No hubo nada destacable hasta que llegó el turno de mejor actriz de reparto y actriz revelación. No se esperaba Emma Suárez –o así lo demostró su cara- ganar el premio por ‘’La próxima piel’’ –que la Academia no haya nominado a Alex Monner es para matarlos- pero quien menos se lo esperaba era Anna Castillo cuando recibió el premio a mejor actriz revelación por ‘’El olivo’’ el cual dedicó –entre otras- a su compañera Belen Cuesta.

Anna y Emma demostraron que se puede ir humildemente por la vida y aun así destacar y triunfar. Al igual que Ana Belén que tuvo la ingeniosa idea de que le entregaran el premio tres grandes directores como son Jose Luis García Sánchez, Fernando Colomo y Manuel Gómez Pereira.


Injusto el premio para Carlos Santos como revelación. Injusto tanto premio para ‘’Un monstruo viene a verme’’ aunque esos premios menores (de producción, arte, sonido…) son muy subjetivos.

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