jueves, 22 de diciembre de 2016

Villaviciosa de al lado: para gente de risa fácil


Nacho G. Velilla vuelve a dirigir tras el exitazo comercial que supuso ‘’Perdiendo el Norte’’ –mas mala que esta- que tuvo hasta su remake televisivo ‘’Buscando el Norte’’ dirigido por él mismo y que duró ocho capítulos –infumables, y no por los actores precisamente-.

Si ‘’Perdiendo el Norte’’ tenia su argumento sólido en este caso la solidez se pierde por el camino, los guionistas no saben qué hacer ante una idea que da para diez minutos de metraje: toca el Gordo de la Lotería en el puticlub del pueblo. Fin.

Como idea central está bien, y puede salir algo aceptable -hay guiones mas básicos dentro de la historia del cine en España y han salido películas adelante-, pero el error está en no saber exprimir esa idea e irse por otros derroteros que nada tienen que ver con esa idea principal, es lo propio de muchos directores –o guionistas- que se conforman con hacer lo siguiente: algo que capte la atención y rellenar 90 minutos con continuos chistes que ‘’se supone’’ hacen gracia. ¿Lo consiguen? A veces sí y a veces no, el problema radica en que los directores saben que el público de estas películas no es exigente y van a ver las películas simplemente porque ‘la anuncian en la tele’ o por el ‘’boca-oreja’ y como conclusión: la calidad de las películas va bajando. Suerte que aun quedan guionistas españoles buenos y pueden hacer películas decentes, como es el caso –en este año- de ‘’Tenemos que hablar’’ que es la típica película de vodevil pero que no necesita recurrir a cosas absurdas para hacer risa.

Otro factor importante en toda película –y en las cómicas más aun- es el reparto; si los actores son buenos pueden salvar un film irregular y en este caso lo consiguen –unos más que otros, eso sí-. No se han arriesgado tampoco con los actores, no hay nadie nuevo pero sí hay gente desaprovechada como Belén Cuesta o Yolanda Ramos. La Machi es la Machi y todo lo hace bien, se los come a todos –y con razón- y luego está Macarena García que es una maravilla y que es de lo primero cómico que hace en cine –acaba de rodar ‘’La llamada’’ de Javi Ambrossi y Javi Calvo, su hermano y cuñado, respectivamente-.


Resumiendo: que se puede ver, que no afecta a la vista, que te ries, que está bien aprovechado el dinerito invertido –en la entrada-, pero que no va a ser obra de culto ni muchísimo menos. 

jueves, 15 de diciembre de 2016

Los últimos de Filipinas; Otra ''superproducción''

Tiene mérito atreverse a rodar una película sobre los últimos de Filipinas después de lo alto que dejó el listón el capítulo –o dos- que la serie ‘’El ministerio del Tiempo’’ dedicó a esta historia, y el listón no es solo por cómo se rodó y todo eso sino también por el elenco actoral que supera –en algunos casos- al de la película de ahora. Lógicamente la idea de rodar esta película surge antes de lo de ‘’El ministerio del Tiempo’’ pero afectar afecta a la valoración del resultado final.

Dirige un tal Salvador Calvo que debuta en el terreno cinematográfico pero que ya tiene un recorrido amplio –que no valioso- por el campo televisivo sobre todo en producciones de TV-Movies para Telecinco –o Mediaset- por lo que no hace falta destacar la dudosa calidad de estas mini-series.

De la historia se puede decir mas bien poco porque no es algo novedoso, espero que no se le ocurra a muchos productores hacer remakes de películas antiguas como pasa en Estados Unidos donde en algunos casos el resultado roza el suspenso –como puede ser el caso del remake de ‘’Ben-Hur’’ que ha sido un auténtico fracaso en EE.UU y lógicamente un éxito en España-.

La duración del film no sorprende porque parece ser que si no se hacen películas con duración de 2 horas –o casi 3- los directores no están contentos, el año pasado con ‘’Palmeras en la nieve’’ puede que la historia si pidiera que su duración fuese de más de dos horas y media pero en el caso de ‘’Los últimos de Filipinas’’ no diría lo mismo, se podría haber hecho mas corta aunque tampoco es que se haga excesivamente aburrida; el ritmo es normal, no aburre pero tampoco arriesga: es completamente lineal, casi no hay saltos en el tiempo por lo que en novedad suspende –no aporta nada sorprendente- y esa linealidad pues se podría haber acortado.

Sorprender con esta historia es difícil porque ya se sabe todo –o casi todo- y donde sí sorprende es con la actuación de algunos actores, descartando al casi siempre lineal Luis Tosar y a un encasillado Karra Elejalde, como Álvaro Cervantes que después de hacer la serie de ‘’Carlos V’’ –en la que a veces ponía la misma cara para todo- realiza una interpretación digna de nominación a los Goya, aunque eso sí: interpreta a un andaluz pero lo que ocurre es que es un andaluz especial ya que el acento le va y viene por momentos. Debuta –aunque se lo podrían haber ahorrado- un Ricardo Gómez (‘’Cuéntame’’) insustancial y también hay que destacar al reciente ganador del Goya a Mejor  actor revelación Miguel Herrán (‘’A cambio de nada’’) que hace lo que puede para no ser –aun- un buen actor. Se podría mencionar a todos pero casi ninguno destaca, salvo –a veces- Javier Gutiérrez  (‘’Aguila Roja’’) que siempre está genial.

En resumen, es un film de usar y tirar –que se puede ver con siesta incluida- que se llevará –posiblemente- todos los premios secundarios (fotografía, sonido, efectos especiales…etc) pero será una película olvidable que no quedará para la historia del cine como algo único o espectacular.  

viernes, 2 de diciembre de 2016

''La reina de España'': El homenaje al cine

Hace 18 años Fernando Trueba dirigía ‘’La niña de tus ojos’’ con la que cerraba la trilogía nostálgica-histórica que ya había empezado con ‘’El año de las luces’’ (1986) y su obra maestra ‘’Belle epoque’’ (1991), después de esa niña de sus ojos entra Trueba en una paranoia mental con películas pesadas y pedantes, perdiendo la esencia de sus primeros años; esa esencia inicial ha vuelto con ‘’La reina de España’’ en el que vuelve el Trueba de los orígenes, aquel que lo mismo escribía cosas actuales –‘’Opera prima’’- o igualmente retrataba los años del franquismo –‘’El año de las luces’’- pero siempre con gracia, esa gracia que parecía perdida vuelve, este año, y más lúcida que nunca.

Quien ha intentado boicotear a Trueba y a su película demuestra tener más bien poca cultura, porque Trueba podrá ser prepotente y otras muchas cosas pero no ha demostrado en todos estos años un rechazo a España, si dijo que no se sentía español fue por otros motivos –gustos cinéfilos, musicales o literarios entre otras cosas-, pero las cosas se malinterpretan y quien lo critique es porque no capta la ironía, y como ha asegurado Santiago Segura: no han escuchado el discurso íntegro.

Volviendo a la película, es mucho mejor que ‘la primera parte’ aunque a Trueba no le gusta hablar de secuela, es secuela porque son los mismos personajes salvo alguna incorporación. Son esos personajes lo mejor de la película, no han perdido frescura ni tampoco la gracia aunque a Penelope Cruz se la ve mas estirada –se ve que Hollywood afecta-.

‘’La reina de España’’ es un homenaje al cine, un merecido homenaje al cine y, concretamente, al español y a esa industria del cine de los años 50; el film está lleno de guiños cinéfilos que no tienen desperdicio, no hay ningún gag que sobre –puede gustar más o gustar menos pero no es casposo-. El cine español se merecía este homenaje.

Los actores: Antonio Resines es de los mejores actores que hay en este país y no se lo valora lo suficiente; Loles León siempre es Loles León pero no importa porque no cansa; Javier Cámara es un gran acierto de casting y Santiago Segura tiene la genialidad de hacer suyo cualquier papel que le den; Chino Darín no desentona pero es la cara ‘bonita’; Jorge Sanz está envejeciendo mal. Están todos correctos, al ser algo coral es importante que el nivel actoral sea lo suficientemente alto y Trueba lo consigue.


Resumiendo: es una de las películas españolas del año pero lo que ocurre es que no se va a recaudar lo invertido -11 millones de euros-, Atresmedia perderá dinero y Antonio Resines como productor asociado también –ha invertido un millón de euros-. Una pena.