Peleas en el desierto
Un hombre en
el desierto, con el único acompañamiento de un coche, se tortura tras los
sucesos que han ocurrido y que lo han dejado solo. Esta es la primera escena de
Mad Max: furia en la carretera (Mad
Max: Fast Road, George Miller, 2015), la cuarta entrega de esta saga que Miller
comenzó en los años 80. La primera escena ya plantea el parecido con un género
cinematográfico en concreto: el western. En los primeros planos de Por un puñado de dólares (Per un pugno di
dollari, Sergio Leone, 1964), aparece Clint Eastwood también solo, esta vez con
un caballo, por lo que se podría establecer un parecido entre ambas películas y
secuencias: a partir de una tranquilidad y silencio absoluto surge todo el
conflicto, es decir, la acción. Y es que Mad
Max tiene mucho de western, ya no solo porque transcurra -en muchos
momentos- en un desierto sino que hay luchas o persecuciones entre dos bandos,
algo muy propio del género en el que despuntó Leone.
George Miller
presenta un ambiente de lo que sería un mundo postapocalíptico, en el que
surgen una serie de necesidades, luchas, jerarquías sociales o esclavitud. Es,
en definitiva, una película con una serie de características muy propias del
cine de acción -y del western- donde el principal objetivo es generar la atención
del espectador y entretener.